Mi pasión por la fotografía comienza siendo muy pequeña, mi padre inmortalizaba cada momento de nuestras vidas, las diferentes etapas desde el mismo día de nuestro nacimiento, imágenes que nos reunían para disfrutar de esos recuerdos.

Como si de una película se tratara, mi padre montaba una sábana o tela blanca en la pared del salón, apagaba las luces y….. magia! Todas aquellas imágenes nos transportaban en el tiempo, esos momentos quedarían para siempre guardados.

Más tarde me matriculé en la escuela de artes y oficios de Toledo, en el módulo de fotografía, fue entonces cuando compré mi primera cámara una Yashica (que aún conservo) y un pequeño laboratorio donde me pasaba las horas.

La llegada de mis hijos fue lo que me animó a comenzar este proyecto, adoro trabajar con niños, verlos crecer, reír, disfrutar, me llena de vida, es por eso que es a ellos a los que dirijo todos mis esfuerzos y me encanta poder darles esos bonitos recuerdos para compartir en familia, para volver a disfrutar de ellos cada vez que vuelva a verlos.

Sigo formándome, acudo a talleres sobre fotografía infantil, pruebo nuevas ideas y sobre todo me divierto en cada sesión.